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tortuga varada

Tortuga varada


Una vez se nos presenta el caso de una tortuga varada

en primer lugar deberemos hacer un diagnostico adecuado de la tortuga marina para determinar la causa por la se ha producido el varamiento. La mejor manera de hacer el diagnostico es seguir un pequeño protocolo donde nos iremos fijando en las diferentes partes de la anatomía de la tortuga marina.


El caparazón y el plastrón. Los problemas que se presenten aqui son las que veremos desde un primer momento. Normalmente los problemas que podremos ver son fracturas o cortes producidos por la quilla o por la hélice de una embarcación. En el plastrón hay que fijarse también si este se encuentra hundido y se ven las marcas de los huesos, lo cual es indicativo de una tortuga muy delgada.

Las aletas. El principal problema que va a presentar son compresiones a nivel de la base de la misma.Cualquier herida es fácil de ver, pero hay que prestar especial atención a la base de la aleta, donde trozos de nylon pueden quedar escondidos por los plieges de la misma y es donde principalmente se van a dar las compresiones. También ver si tiene algún tipo de señal que nos indique que sufrio una compresion de la misma. Cortes en la base de la aleta o una marca de color amarillo que bordea toda la aleta es indicativo de compresión producida por un nylon. Fijarnos también si en la base de la misma tiene algún tipo de marca utilizadas en la identificación de tortugas o señal de que la tubo. Observar si tiene algun tipo de herida y el estado de la misma. En las tortugas marinas es frecuente encontrar heridas con un aspecto gelatinoso , esto se debe a una herida que esta muy infectada, por lo que se debe actuar con urgencia.

Los orificios nasales. Pueden quedar obstruidos, dificultando la respiración. La obstrucción en la mayoria de los casos va a venir dada por pegotes de alquitrán o la adhesión de cirripedos.

El pico. Debemos hacer que abra el pico, para conseguir que lo abra dar un toque leve en los ojos o nariz, en caso de que no lo haga intentar forzar un poco (mucho cuidado con el pico que tiene un borde bastante afilado y posee mucha fuerza). Lo principal que podemos encontrar es un trozo de sedal, perteneciente a un anzuelo que la tortuga ha ingerido y que sobresalga por el pico. Un corte profundo en el pico también es sintoma de anzuelo, aunque no haya sedal, ya que puede que la tortuga se haya tragado en sedal.

Los ojos. Deberemos dar un leve toque en el parpado del ojo para comprobar los reflejo del ojo. Pueden encontrarse obstruidos por cirripedos o por pegotes de alquitran. También podemos observar que tiene un objeto extraño, que puede ser algun cirripedo o restos de uno. Si esta fuera del agua, puede verse que sale una lagrima muy densa, esto es normal, las lagrimas son muy viscosas al tener una gran concentración de sal.

El cuello. Pellizcar el cuello para ver si la tortuga posee el reflejo de proteccion del mismo. La falta de este reflejo nos indicaria que la tortuga esta grave. Fijarnos también si hay restos de nylon que compriman el cuello o que sobresalga la punta de un anzuelo.

La cloaca. Observar que no se encuentra obstruida y que no sale ningun hilo de ella. Puede que la tortuga se haya tragado el sedal y salga por la cloaca, no debiendo en ningun caso tirar del mismo. Puede que observemos que por la cloaca salga una pequeña bolsita rellena de liquido. Muy probablemente esto último sean los intestinos que puede darse el caso que salgan a traves de la cloaca.



También nos podremos encontrar tortugas marinas que exteriormente estan cubiertas por un tipo de parasitos llamados cirripedos. Pueden llegar a cubrirla en su totalidad, afectando sobretodo a aletas y cabeza. Aún cuando veamos una tortuga con este tipo de problemas deberemos hacer la exploración en su totalidad para asegurar que no tiene ningun otro problema.







NORMAS DE ASEPSIA QUE SE DEBEN CUMPLIR

Las tortugas marinas que aparecen varadas ya sean vivas o muertas en las playas son animales que, por alguna circunstancia, no pueden seguir con su vida habitual (en caso de que aparezca viva), ya sea por enfermedad, interacción con algún arte de pesca, u otras causas. Estas tortugas pueden no estar en perfecto estado de salud, y para evitar contagios, ya sea en dirección del animal a la persona, o viceversa, se deberán cumplir unas normas básicas de asepsia.

1.- Si la persona tiene alguna herida o si padece alguna enfermedad que pueda transmitir al animal, evitará el contacto con éste y con el agua de las proximidades en las que se encuentre el animal.
2.- Deberemos utilizar guantes de látex para tocar al anmal.
3.- No se debe respirar el aire espirado por el animal.
4.- Si hubiera que tomar muestras de un animal muerto en un varamiento, se tendrá cuidado de evitar la entrada de fluidos en el interior de los guantes, o de cortarse o pincharse con el instrumental quirúrgico.
5.- Si por cualquier causa o motivo, nos herimos, o nos manchamos con algún fluido, se lavará y desinfectará la zona afectada con la mayor rapidez posible.
6.- Si el animal defeca u orina, se evitará el contacto con la piel, y se tratará de tomar muestras de las mismas.
7.- Nunca comer o beber cuando se está trabajando con los animales, y si se hace después del manejo de algún animal, o tras haber tocado el instrumental quirúrgico, lavar bien las manos y los brazos.
8.- Ante el varamiento de un animal vivo, no medicar, tratar, o movilizar al animal sin la consulta previa al personal de un centro de recuperacion.





CONSEJOS PARA MANTENER Y TRANSPORTAR UNA TORTUGA MARINA


La tortuga dependiendo del tamaño y de la actividad de la misma la podremos colocar boca arriba o boca abajo. Si la tortuga es grande e intenta moverse, deberemos colocarla boca arriba, colocandole un cojin, flotador u otro objeto similar para que mantega el equilibrio. De esta forma la tortuga se tranquiliza y se queda inmovil. En esta posición podemos mantener a la tortuga varias horas sin ningún tipo de problemas para ella.
Si al hacer la exploración externa de la tortuga, esta no nos deja debido a que se mueve, cubrir los ojos con los dedos o un trapo, de esta forma la tortuga se tranquilizara.
Colocar si es posible la tortuga en un tanque, cubo o barreño de agua, es indiferente si es agua salada o dulce. Si no podemos ponerla en agua, colocarla en un lugar a la sombra, fresco y húmedo si es posible. Puede estar asi durante horas sin problemas.
Para transportar la tortuga lo mejor es boca arriba si es de gran tamaño o en posicion normal en una caja si es pequeña. No meterla en el maletero y cerrarlo o dejar la tortuga dentro del coche al sol.


QUE HACER ANTE UNA TORTUGA

1.CON ANZUELO

Son muchas las tortugas marinas que caen presa de los anzuelos de los pescadores, generalmente se van a tratar de tortugas que han caído presa de un arte de pesca muy particular como es el palangre. En la mayoría de los casos es muy fácil saber cuando una tortuga tiene un anzuelo, ya que veremos un trozo de nylon asomando por la boca.
Los anzuelos que podemos encontrar que han ingerido las tortugas, son principalmente los utilizados en la pesca del pez espada y en la pesca del atún. Los anzuelos miden entre 6 y 8 cm y son de acero inoxidable. Es conveniente que informemos a los pescadores que no hay multas por capturar accidentalmente una tortuga mientras se pesca.
Pero puede ocurrir que la tortuga haya ingerido el sedal y sólo se pueda detectar tras abrir la boca. En estos casos un indicio de que el animal puede tener un anzuelo en su interior es la existencia de cortes característicos en las comisuras del pico, corte producido por el nylon . También se podría dar el caso de que no vieramos el nylon y no tuviera ningun corte, en este caso tendriamos que hacer una radiografia a la tortuga para ver si tiene anzuelo o hacer una exploración con endoscopio. En el caso más común de que el nylon asome, no tirar en ningún caso. Si existe demasiado hilo mejor recortarlo para impedir que se enrede, dejando que asome unos 20 o 30 cm.
Aún cuando el anzuelo fuese visible, por estar enganchado en la lengua o en el paladar, no debemos correr el riesgo de quitarlo, ya que se pueden producir desgarros de tejidos de la boca o incluso puede clavarse en el paladar superior y llegar al encefalo o clavarse en la traquea y desgarrarla.
Si nos entregan una tortuga a la que ya le ha sido extraido el anzuelo, por los propios pescadores, o sospechamos que el anzuelo ha sido extraido no debemos liberarla y llamar al centro de recuperación, aunque aparente no tener nada. Es posible que ocurran desgarros esofágicos, de dificil diagnóstico y resultado fatal para la supervivencia del animal afectado.
También puede ocurrir que el sedal haya sido ingerido por la toruga y salga por el ano o que aun siendo visible que sobresale por la boca salga tambien por el ano, en estos casos nunca se debe tirar de el o forzar su salida. En este caso hacer igual que antes y recortar el nylon hasta los 20 cm.

QUE HACER ANTE UNA TORTUGA QUE
2. CAE EN UNA RED


Las tortugas marinas frecuentemente caen en redes o se ven envueltas en trozos de redes a la deriva. En estos casos las heridas estan producidas por compresiones de las extremidades o el cuello por parte de los hilos de la red. Además del efecto del corte que se produce puede darse una perdida de riego de las porciones más distales a la compresión, con la posterior edematización y desvitalización. Finalmente, si el proceso persiste, ocurre necrosis, rotura de huesos y perdida de la extremidad. Si afecta al cuello, la tortuga puede morir al implicarse estructuras vitales.
En estos casos deberemos liberar al animal de las cuerdas o redes. En la mayoría de los casos ya ha sido realizado por la propia persona que captura la tortuga. No obstante debemos cerciorarnos de que no quedan restos de filamentos incrustados bajo el tejido afectado , algo muy normal cuando se tratan de hilos finos y cortantes como es el nylon.
Una vez que quitamos los trozos de nylon (en el caso de que esten incrustados) deberemos lavar la herida con agua corriente y desinfectar con betadine. En muchos casos es toda la porcion distal de la extremidad la que se en cuentra afectada (caida de la piel, infeccion, etc). Desinfectar el area del corte y toda la zona distal a la lesion compresiva. Si existen restos de tejido necrotico se deben eliminar limpiando con una gasa empapada en Betadine jabonoso e ir eliminando el tejido muerto por arrastre.
Cuando se descomprime una extremidad necrosada retornan a la circulacion sanguinea elementos contaminados por bacterias que pueden originar procesos de septicemia.
Si las extremidades afectadas sangran, efectuar compresión con gasas empapadas en agua oxigenada hasta que deje de sangrar. Colocar abundantes gasas sobre la herida y vendar suavemente con venda. Dejar la tortuga tranquila para que se mantenga el coagulo formado. El hecho de que una herida sangre es en principio un sintoma favorable.
Además de las heridas de los tejidos blandos los enmallamientos producen en muchas ocasiones la fractura de los huesos, especialmente del humero. Si se sospechase la existencia de fracturas tener cuidado en la manipulación de la extremida y dejarla tranquila.
En aquellos casos en que el animal se capture enmallado pero sólo con lesiones muy superficiales y si el animal esta con vitalidad (aletea con fuerza y de forma coordinada cuando lo mantenemos, demuestra inquietud por escapar, etc) puede intentarse su liberación inmediata. Antes de la liberación de cualquier tortuga se deberían tomar datos morfométricos como peso y longitud recta o curva del caparazón.
Si se opta por liberarlo y, en el momento de hacerlo, el animal se deja recapturar del mar o se detectan problemas de flotación, es que algo no funciona. En este caso llamar a un centro especializado.

QUE HACER ANTE UNA TORTUGA
3.AHOGADA

Las tortugas marinas pueden en algunas ocasiones sufrir ahogamientos cuando quedan atrapadas en artes de pesca como redes de arrastre o redes a la deriva. Si el incidente acaba de ocurrir, hay posibilidades de recuperar al animal si se actua con rápidez para conseguir vaciar el agua de los pulmones y forzar la respiración del animal.
La tortuga marina la colocaremos sobre una superficie inclinada unos 45 grados apoyada sobre su caparazón y con la cabeza en la parte mas baja, esto va a estar muy influenciado por el peso de la tortuga siendo en las pequeñas fácil de hacer pero al aumentar el peso esta tarea se complica. La inclinación y presión de las visceras sobre los pulmones, hara que comience a salir el agua por el pico y las fosas nasales. Si el peso de la tortuga hace imposible que le demos la vuelta, se debe intentar dejar la tortuga apoyada sobre el plastrón pero con una inclinacion de unos 45 grados.
Para facilitar la salida del agua y el comienzo de la respiración deberemos mover las aletas delanteras hacia arriba y hacia abajo, en un movimiento similar al de natación de la tortuga, con lo que conseguiremos mover el aire de las vias respiratorias.
Nunca debermos liberar un animal que ha sufrido un ahogamiento, siempre debermos llamar a un centro de recuperación, aún cuando la tortuga parezca que se ha recuperado.

QUE HACER ANTE UNA TORTUGA QUE
4. EN PRINCIPIO NO PAREZCA TENER NADA

En algunas ocaciones, podemos encontrarnos con ejemplares de tortugas marinas, que han varado en tierra y que después de hacer una exploración inicial no parecen presentar ninguna anomalia. En estos casos, puede que la tortuga tenga un problema interno, ya sea una enfermedad que la ha debilitado o que haya ingerido un anzuelo y no presente ningún signo externo que nos indique la presencia del mismo.
Otra posibilidad que puede darse es que la tortuga sufra una hipotermia. Las tortugas son animales de sangre fría, así que se ven muy afectados por la temperatura del medio en que viven. En muchas ocaciones, sobretodo en ejemplares de tortugas pequeñas, estas aparecen en la playa, muy debilitadas y presentan un proceso de hipotermia. Estas tortugas suelen aparecer después de días de fuerte temporal, apareciendo la tortuga en la playa en un estado de aletargamiento pero sin ningún signo externo de otro problema. Son ejemplares que además no han sufrido perdida de peso, pareciendo externamente bastante sanos.
En estos casos, siempre llamar a un centro especializado, ya que aunque la hipotermía no es un problema grave y la tortuga en un par de días esta totalmente recuperada, hay que hacerle a la tortuga un análisis más profundo para poder descartar otras causas de varamiento.
Se debe colocar a la tortuga en un tanque, cubo o recipiente con agua, a ser posible agua con una temperatura no inferior a los 16 grados. No se debe dar de comer a la tortuga y esperar a que vengan a recogerla.

QUE HACER ANTE UNA TORTUGA
5.CON UNA HERIDA

En algunas ocaciones aparecen tortugas con fracturas o cortes producidas por choques con barcos o hélices en su mayor parte. Estas heridas suelen producirse en el caparazón, aunque tambien pueden darse casos en el que se vea afectado el plastrón, las aletas o la cabeza de la tortuga.
La actuación va a venir en función del tipo de herida. En los casos donde la herida sea superficial (arañazos o cortes no profundos), se debera lavar la herida para quitar cualquier objeto extraño y desinfectar con betadine o una disolución de permanganato potásico. No se debe de tapar la herida con vendas y al aplicar el betadine se debe dejar unos minutos antes de introducir a la tortuga en agua.
Si lo que sufre es una fractura importante se debe limpiar en primer lugar la herida, desinfectar con betadine y cubrir la herida con un paño humedecido en betadine.
Si además de la fractura se observa que se ha producido una perdida de sustancia, se debera limpiar la herida, retirar objetos extraños, desinfectar con betadine, aplicar una pomada hidrosoluble (Furasin), rellenar el hueco con gasa esteril humedecida en betadine y cubrir la herida con una venda.
En todos estos casos se debe avisar a un centro especializado de forma urgente y en ningún caso liberar al animal.

QUE HACER CON UNA TORTUGA CON
6.PROBLEMAS DE FLOTABILIDAD

Por problemas de flotabilidad nos referimos a tortugas que presentan problemas a la hora de sumergirse, siendo muy frecuente el que la tortuga no pueda sumergirse o que necesite de un esfuerzo continuo de la tortuga para estar sumergida. Estos son sintomas de que la tortuga tiene un problema grave, por lo que nunca se debe liberar a una tortuga con problemas de flotabilidad.
De forma aproximada podemos decir que una inclinación lateral de la línea normal de flotación sugiere un problema de neumonía. La tortuga se inclina del lado afectado por la neumonía al tener relleno el pulmón de sustancia neumónica y no de aire.
Si esta inclinada de atras, es decir flota la parte de atras de la tortuga nos va a indicar que puede sufrir una pérdida de aire desde el tracto respiratorio hacia la cavidad celómica, por rotura de alguna de sus partes. También podría ser que sufra una meteorización del tubo digestivo por problemas intestinales.
Otras causas capaces de inclinar la tortuga son problemas neurológicos con espasmos musculares, agarrotamiento de extremidades, etc. En cualquiera de los casos se trata de problemas que deben ser abordados en centro especializado. Si en algún caso fuese a liberarse una tortuga, que creemos sana, y se detecta un problema de flotabilidad, el animal debe de recapturarse y no dejar que se vaya.

QUE HACER CON UNA TORTUGA CON
7.PARASITOS EXTERNOS (CIRRIPEDOS)

En el último año se ha producido el varamiento de muchas tortugas que estaban cubierta por cirripedos en la casi totalidad de su cuerpo. Sobretodo esto se da en ejemplares jovenes, de escaso tamaño (de 21 a 57 cm de longitud recta del caparazón
Estas tortugas vendran en su gran mayoria muy delgadas e incluso los animales apareceran inmoviles, pendiendo las aletas hacia abajo y difícilmente conseguían moverla. Esta inmovilidad es debida al peso de los numerosos organismos fijados en una misma aleta, además de la colonización de ciertas zonas, impidiendo el movimiento completo de alguna de las articulaciones. El grado de fijación puede dar a la aleta el aspecto de una roca. Los cirripedos aunque no se alimenten de la tortuga, le van a producir un debilitamiento, le afectaran tanto al movimiento como a la visión.
En un principio una tortuga cubiertas por parasitos externos era sintoma de que sufria otro problema, que la habian debilitado provocando que la tortuga flotara en la superficie y se le adherieran cirripedos. Pero son cada vez más los casos donde las tortugas aparecen cubiertas por cirripedos sin ninguna causa que lo justifique.
En este caso el voluntario deberemos introducir la tortuga en un recipiente con agua dulce. En un principio podemos intentar ver el grado de fijación de los cirripedos y ver si se desprenden con facilidad, en caso contrario no deberemos fo rzar el desprendimiento de los mismos, ya que con ello solo hariamos más daño que beneficio a la tortuga. Si es importante que si vemos que los orificios nasales estan obstruidos deberemos liberarlos. Para ello con unas tijeras recortar con mucho cuidado los cirripedos, no debemos forzar ni tirar, mejor dejar obstruidos los orificios a quitarlos por la fuerza. Si vemos que los ojos los tiene cubiertos no intentar quitarlos, mejor dejarlos tal y como estan.
En el caso de que se desprendan los cirripedos y dejen la piel al descubierto, deberemos desinfectar con betadine.
Puede darse el caso de que nos encontremos buceando o encontremos una tortuga con parasitos. En estos casos, aún cuando la tortuga nos de la impresión de encontrarse bien, deberemos intentar capturarla y llamra a un centro especializado, para que el problema no vaya a mayores.

QUE HACER ANTE UNA TORTUGA
8.PETROLEADA

En ocasiones las tortugas marinas pueden verse inmersas en una mancha de petroleo que se encuentre en el mar, cuando estas salen a la superficie para respirar.
Si nos encontramos con un ejemplar de tortuga marina que esta cubierta de petroleo deberemos hacer lo siguiente:
En primer lugar deberemos limpia la cabeza de la tortuga, centrandonos en boca y nariz. Mucha atencion que al limpiar las fosas nasales no las taponemos. Una herramienta muy util para limpiar la nariz son los bastoncillos de los oidos impregnados en aceite vegetal.
La boca la limpiamos por fuera con servilletas de papel o paño humedecido en aceite de oliva. Por dentro es conveniente que alguien ayude a mantenerla abierta con un trozo de tubo de PVC. No introducir aceite en la boca ni mucho menos dejar que ingiera aceite pues agrava el problema de la toxicidad. Si el animal ha tragado cantidades considerables de este contaminante puede ocurrir una auténtica impactación esofágica o a otro nivel del tubo digestivo lo que impediría la alimentación y la eliminación del petróleo.
Los ojos se limpian con mucho cuidado con bastoncillos en los párpados. Las lagrimas de las tortugas marinas son muy viscosas, al tener una concentración muy alta de cloruro sodico, por lo que no se suele pegar a los ojos.
El resto del cuerpo, incluido aletas, cuello, caparazón, etc, lo limpiamos con papel o servilletas bien empapadas en aceite de olival, haciendo una labor de arrastre del alquitrán. En estas partes dar un baño con agua templada y jabón líquido.
En el caso de que decidamos transportar a la tortuga nunca meterla en una caja cerrada para su transporte, sobre todo largas distancias o por mucho tiempo. Los gases emanados por determinados residuos provocan toxicidad. Siempre es mejor limpiar cuanto antes.
Siempre que una tortuga marina se haya visto envuelta en petróleo, cabe la posibilidad de que haya ingerido algo del mismo, por lo que deberemos hacerle un lavado de estomago. Para ello, se debe sondar al animal e introducirle un preparado de suero fisiológico y carbón activo, esto solo debe hacerlo un veterinario.
No liberar a una tortuga petroleada, aunque parezca que este bien o solo tenga manchas superficiales, siempre llamar a un centro especializado.

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Las tortugas marinas

que aparecen varadas ya sean vivas o muertas en las playas son animales que, por alguna circunstancia, no pueden seguir con su vida habitual (en caso de que aparezca viva), ya sea por enfermedad, interacción con algún arte de pesca, u otras causas. Estas tortugas pueden no estar en perfecto estado de salud, y para evitar contagios, ya sea en dirección del animal a la persona, o viceversa, se deberán cumplir unas normas básicas de asepsia.
1.- Si la persona tiene alguna herida o si padece alguna enfermedad que pueda transmitir al animal, evitará el contacto con éste y con el agua de las proximidades en las que se encuentre el animal.
2.- Deberemos utilizar guantes de látex para tocar al anmal.
3.- No se debe respirar el aire espirado por el animal.
4.- Si hubiera que tomar muestras de un animal muerto en un varamiento, se tendrá cuidado de evitar la entrada de fluidos en el interior de los guantes, o de cortarse o pincharse con el instrumental quirúrgico.
5.- Si por cualquier causa o motivo, nos herimos, o nos manchamos con algún fluido, se lavará y desinfectará la zona afectada con la mayor rapidez posible.
6.- Si el animal defeca u orina, se evitará el contacto con la piel, y se tratará de tomar muestras de las mismas.
7.- Nunca comer o beber cuando se está trabajando con los animales, y si se hace después del manejo de algún animal, o tras haber tocado el instrumental quirúrgico, lavar bien las manos y los brazos.
8.- Ante el varamiento de un animal vivo, no medicar, tratar, o movilizar al animal sin la consulta previa al personal de un centro de recuperacion.

MANTENER Y TRANSPORTAR UNA TORTUGA MARINA


La tortuga debemos mantenerla siempre en su posicion, de otra manera el peso de su interior cae sobres sus pulmones y se axfisia en poco tiempo, o produciendole lesiones importates.
En la orilla de la playa debemos hacer agujeros en la tierra a la altura de su aletas para evitar lesiones.

Colocar si es posible la tortuga en un tanque, cubo o barreño de agua, es indiferente si es agua salada o dulce. Si no podemos ponerla en agua, colocarla en un lugar a la sombra, fresco y húmedo si es posible. Puede estar asi durante horas sin problemas.
No meterla en el maletero y cerrarlo o dejar la tortuga dentro del coche al sol.








Cada una de los ocho especies marinas desarrolló otras características que les han proporcionado muy buenos resultados en el ambiente del mar y han reducido la competencia entre las diversas especies. Por ejemplo, los hábitos alimenticios de las distintas especies marinas son lo suficientemente diferentes como para que la competencia entre ellas para conseguir alimento sea mínima. Igualmente, la competencia por lugares para anidar es poca entre las distintas especie. La laúd, por ejemplo, prefiere las playas extensas, lodosas y libres de rocas, mientras que la carey anida a menudo en cuevas pequeñas. Además, cuando dos especies comparten una misma playa para anidar, una de ellas generalmente lo hace en una época más temprana que la otra, durante la temporada correspondiente.
La gran cavidad corporal también permite que la hembra produzca y mantenga un gran volúmen de huevos. Las hembras de las tortugas marinas también son capaces de almacenar esperma viviente durante varios años, aunque la fertilidad decrece con el tiempo. Esto permite que la hembra fertilize numerosas grupos de huevos sin tener que volver aparearse.
Además de usar sus pulmones para respirar, las tortugas también han desarrollados formas suplementarias de respiración. Algunas especies de tortuga acuáticas hacen pasar agua a través de sus vías nasales hasta la boca y garganta donde se extrae el oxígeno por la faringe. Esto se hace a través de la cubierta de la faringe que actúa a manera de una agalla. Algunas tortugas toman agua a través de su abertura anal donde se llenan y vacían dos sacos, lo que causa una lenta corriente que permite recoger oxígeno. Una tortuga de agua dulce de Australia tiene agallas cloacales para la respiración.
Las tortugas también son capaces de mantener mayores concentraciones de dióxido de carbono en la sangre que la mayoría de los animales que respiran aire y, por lo tanto, pueden usar su abastecimiento de oxígeno muy eficientemente durante un largo período de tiempo. Tanto la sangre como el tejido muscular pueden almacenar oxígeno en grandes cantidades, ayudando a que la tortuga permanezca bajo agua por largos períodos de tiempo.
Otro aspecto de la respiración de las tortugas es la necesidad de flexibilidad exterior. El plastrón abisagrado permite algo de contracción y expansión de la cavidad del pecho. En el caso de las tortugas marinas, el respirar se hace más difícil cuando las hembras vienen a la playa.
Ellas arrastran sus cuerpos desde el mar hacia la playa para poner sus huevos en la arena. Los cientos de libras de peso corporal contra la arena hace que el respirar sea mucho más difícil que en el agua.







La etapa de la reproducción es una de las más peligrosas en la vida de las tortugas marinas. Ellas ponen muchísimos huevos durante esa temporada. De esta manera, aún cuando no todos incuben o si, como es usual, muchas de las crías resultan devoradas por los depredadores, por lo menos unas pocas sobrevivirán hasta llegar a la edad adulta en la que, a su vez se reproducirán. Si se perturba este gran esfuerzo que hace una población de tortugas marinas por reproducirse, se pondrá en peligro la capacidad que tienen para mantener el tamaño de su grupo.
En muchos lugares, diversos tipos de actividades humanas están interrumpiendo la reproducción de las tortugas marinas. Con el crecimiento de la población humana y de la demanda de artículos de lujo provenientes de las tortugas marinas, se están matando cantidades cada vez mayores y mayores de estos animales en todas las playas del mundo.
La mayoría de las especies desova por la noche, aunque la golfina lo hace durante el día. Se cree que las hembras de algunas especies hacen sus nidos en las mismas playas donde nacieron.
Después de salir del agua, la tortuga marina hembra se arrastra hacia arriba por la playa hasta encontrar un sitio apropiado para desovar. (Si son perturbadas por luces o por ruidos en la playa, las hembras de la mayoría de las especies retornarán al agua sin haber puesto sus huevos.) Una vez que la hembra ha encontrado un lugar adecuado para hacer su nido, cava con sus aletas un hoyo del tamaño de su cuerpo. Luego, con las aletas traseras, hace un hoyo más profundo y en forma de vasija alargada; con mucho cuidado va sacando la arena con una de sus aletas y la echa a un lado; luego saca más arena con la otra aleta.
Cuando el hoyo que forma el nido está terminado, la hembra deja caer sus huevos en él, uno o dos a la vez y de apariencia coriácea. Mientras ella hace esto, le brotan lágrimas para mantener sus ojos húmedos y libres de arena. Los huevos tienen un diámetro de 4 a 7 cm.
Como promedio, una hembra puede poner 100 huevos en cada nido. En Surinam, sin embargo, las tortugas marinas verdes ponen un promedio de 142 huevos por nido, mientras que en las Islas Galápagos el promedio es de 80, más o menos. Parece que la tortuga kikila, en Australia, pone un promedio de únicamente 50 huevos por nido. En algunos lugares, los mapaches y otros animales se roban los huevos y se los comen conforme la hembra los va dejando caer en el nido.
Cuando la hembra ha terminado de depositar sus huevos, los cubre con arena y apisona bien el nido. Luego trata de camuflarlo lanzando arena a todo el rededor y balanceando su cuerpo sobre la playa. Este camuflaje no siempre su cometido. Después de que la hembra abandona el nido para volver al mar, existe la posibilidad de que los cangrejos y otros animales lo excaven y se coman los huevos.
Una hembra puede poner una nidada aproximadamente cada dos semanas durante el período de reproducción y en una sola temporada puede hacer de tres a ocho nidos, es decir, pone hasta 1000 huevos. Generalmente las tortugas marinas hembras anidan cada dos o cuatro años. Por lo tanto, puede haber grandes diferencias en el número de nidadas de un año a otro.
Una de las razones por las que las tortugas marinas ponen tantos huevos es que son muy pocas las tortuguitas que sobreviven después de la incubación y llegan a ser adultas. Si el nido está en un lugar demasiado bajo en la playa, los huevos pueden ser destruidos por mareas altas o lluvias fuertes. La temperatura del nido afecta a las tortuguitas que se están incubando. Si supera cierto nivel, todas o la mayoría de las crías serán hembras, pero si ha estado por debajo de ese nivel, la mayoría serán machos.
Si los huevos no son destruidos por el agua, o por los depredadores, se incabarán en aproximadamente dos meses. Por lo general, todos los huevos de un nido se incuban en el mismo tiempo. Conforme las tortuguitas salen de los huevos, empiezan a forcejear para abrirse camino hacia la superficie de la playa; arañan la arena de los lados y de la parte superior del nido, la cual va cayendo en el fondo de éste junto con las cáscaras vacías de los huevos. De esta manera, el fondo del nido se va levantando gradualmente hacia la superficie.
Tortuguitas laúd dirigiéndose al mar
Cuando las crías están justamente bajo la capa superficial de la arena, esperan hasta que afuera esté fresco antes de salir. Generalmente esto significa que las tortuguitas, que miden alrededor de 5 cm de largo, aguarden la noche para abandonar el nido e iniciar su carrera hacia el mar. Esta es una etapa muy peligrosa en la vida de las tortugas marinas. Instintivamente, las tortuguitas se dirigen hacia la parte más brillante del horizonte, la que, por lo general, se encuentra sobre el agua; pero pueden desorientarse si brillan luces tierra adentro; si esto sucede, las crías se arrastrarán en esa dirección y morirán; y aún cuando se dirijan hacia el mar, pueden ser atacadas por mapaches, cangrejos, pájaros y otros animales.
Otros depredadores, como las aves marinas, los tiburones y algunos peces, amenazan a las pequeñas tortugas una vez que han logrado llegar al agua. Durante las primeras semanas de vida, ellas no pueden permanecer mucho tiempo bajo la superficie del agua ni tampoco son capaces de nadar con la rapidez y fuerza suficiente para salvarse de estos depredadores.
Finalmente, por cuanto las tortugas marinas son animales migratorios, constituyen en verdad un recurso común a muchos países. Las poblaciones de tortugas marinas que desovan en un país, en la mayoría de los casos se alimentan en las aguas territoriales de otro. Por esto no es suficiente que un país proteja las tortugas marinas mientras están en sus aguas territoriales si otro no lo hace cuando estas mismas tortugas están en las suyas. Esto es lo que ha ocurrido repetidamente en el pasado. Es evidente la necesidad de una cooperación entre los diversos países, si se pretende que las poblaciones de tortugas marinas se restablezcan.










conceptos generales

Así, cada género cuenta con diferentes adaptaciones morfológicas: la Chelonia (tortuga verde) tiene cabeza chata y pico con bordes filosos y aserrados, que le facilitan el corte de los vegetales; la Caretta (tortuga boba) y la Lepidochelys (tortuga olivacea y golfina) poseen mandíbulas muy fuertes y picos gruesos que favorecen la trituración de alimentos muy duros, como los exoesqueletos calcáreos o quitinosos de moluscos y crustáceos; la Eretmochelys (tortuga carey) tiene el pico alargado, y lo introduce entre las ramas y oquedades de los arrecifes de coral o sustratos rocosos para capturar esponjas, truncados, moluscos y crustáceos, principalmente; o bien el caso de la Dermochelys (tortuga laúd) que tiene el pico delgado y filoso, con un borde de ganchos y puntas que facilitan la captura de organismos suaves y resbalosos, como las medusas.

La tortuga boba (Caretta caretta) es predominantemente carnívora y su dieta es a base de crustáceos y moluscos bentónicos, pero en la fase inicial de su vida y durante las migraciones se mantienen de organismos epipelágicos. Es común observarlas alimentándose de caracoles, sin importar la dureza de su concha, rompiéndolos con extrema facilidad. Algunos de los componentes incluidos en la dieta son: gasterópodos (Strombus, Cassis, Busycon, Cypraea); bivalvos, crustáceos (Calappa, Callinectes, Portunus), y peces (sciénidos, clupeidos),etc.


Los subadultos y adultos de la tortuga verde (Chelonia mydas),junto con los de la prieta (Chelonia agassizii), son las únicas especies herbívoras. Estos se localizan principalmente en las aguas costeras de moderada profundidad, con abundancia en algas y pastos marinos. A menudo se observan pequeñas agrupaciones de individuos juveniles en las bahías y lagunas costeras. Son tortugas carnívoras a partir de los pocos días de haber salido del cascarón hasta quizá los últimos estadios juveniles, pero a cierta edad (que se desconoce) su dieta empieza a cambiar a vegetariana. La dieta carnívora en las crías y juveniles les ayuda a lograr un crecimiento más rápido y en breve tiempo alcanzan tallas suficientemente grandes como para evadir a un buen número de de predadores.
En términos generales, los adultos de la tortuga verde del Atlántico (Chelonia mydas) se alimentan durante el día en aguas someras. Los principales componentes de su dieta son las algas marinas Zoostra, Thalassia, Cymodocea, Syringodium, Halodule, Diplanthera y Halophila, y generalmente en segundo término las algas de los géneros Gelidium, Gracilaria, Graciliaropsis, Hypnea, Caulerpa, Vidalia, Bryothamnion, Cryptonemia, Agardhiella,etc.Junto con este alimento normalmente ingieren de manera involuntaria menos del 2% de organismos de origen animal.

Los adultos de de la tortuga prieta (Chelonia agassizii) también se alimentan en praderas de fanerógamas, como las de Zoostera, Thalassia, etc., pero la dieta primaria es a base de una gran variedad de algas, como Gigartina, Grateloupia, Caulerpa, Sargassum, Ulva, Garcilaria, Rhodimenia, Gelidium, etc. A menudo, y durante largas temporadas, se observan grupos de individuos juveniles en bahías y lagunas costeras, viviendo en praderas de poca profundidad. De manera temporal, el hábito alimenticio de los adultos es facultativo, según el hábitat, es decir; que cambia de una dieta vegetariana a carnívora durante las migraciones, cuando se les puede encontrar alimentándose de organismos epipelágicos, como tunicados (Pyrosoma), huevas de moluscos, de peces, etc.

La tortuga carey (Eretmochelys Imbricata) es de hábitos carnívoros; se alimenta en especial de esponjas, celenterados, tunicados, crustáceos, moluscos y algas. Algunos ejemplares presentan el estómago lleno de crustáceos o de esponjas. Debido a estos hábitos en la alimentación no es frecuente observarlas en aguas oceánicas. En la dieta de juveniles se han observado restos de celenterados (Valella), algas (Sargassum), gasterópodos (Littorina, Janthina), cefalópodos, cangrejos y erizos. En el Oeste de Baja California se han encontrado algunas tortugas inmaduras con el estómago lleno de langostillas rojas (Pleuroncodes planipes), crustáceos de hábitos epipelágicos.

La tortuga Golfina (Lepidochelys kemplii) es una especie carnívora durante toda su vida. Se conoce muy poco de los hábitos de las crías y de los juveniles. La dieta de los subadultos y adultos es rica en crustáceos bentónicos, especialmente la jaiba azul (Callinectes), de arena (Areneus); cangrejo dama (Ovalipes), de piedra (Heppatus) y otros cangrejos de los géneros Portunus, Panopeus, Mennipe, Catappa, etc.; es frecuente encontrar pequeñas cantidades de camarones (Sicyonia y Pennaeus). También se ha hallado en el contenido estomacal gasterópodos, almejas, erizos, medusas, tunicados, peces, fragmentos vegetales, etc., pero en cantidad irrelevante.

De la tortuga Olivacea (Lepidochelys olivacea), al igual que la especie anterior, sólo se conocen los hábitos de los subadultos y adultos. Aparentemente toda su vida son carnívoras. Esta es una especie que realiza extensas migraciones; hasta hace poco se le consideraba como un habitante de las zonas costeras y se creía que tales migraciones las realizaba siempre muy cerca del litoral. Sin embargo, cada vez han sido más frecuentes los informes sobre el avistamiento de tortugas olivaceas en grandes concentraciones o flotillas en mar abierto, ya sea navegando en alguna dirección o bien estacionadas y alimentándose de organismos pelágicos, como las langostillas rojas (Galateidae, Pleuroncodes planipes), puestas de peces e incluso colonias de tunicados (Pyrosoma). A semejanza de la especie anterior (Lepidochelys kempii), su alimentación más frecuente durante su estancia en la zona costera consiste en crustáceos decápodos (Portunus, Callinectes, Pagurus, etc.), gasterópodos, calamares, salpas, peces y puestas de diversos organismos y cantidades irrelevantes de algas, zacates marinos, porciones de mangle, etc.

La tortuga plana de Australia o kikila (Natator depressus) es carnívora, sus hábitos alimenticios parecen ser similares a los del género Lepidochelys. De acuerdo con el doctor Col Limpus, esta especie no realiza grandes migraciones para trasladarse de las zonas de reproducción a las de alimentación. Como en las demás especies, también se desconocen los hábitos alimenticios de las crías y los juveniles. A los adultos se les encuentra particularmente en zonas de aguas turbias, alimentándose de organismos bentónicos como pepinos de mar (conocidos en esa región como trepang), e incluso corales suaves y varias clases de moluscos. También se han hallado tortugas con el estómago llenos de algas cafés e incluso de calamares. Asimismo se informa de los juveniles cuyos estómagos estaban llenos de gasterópodos, bivalvos, sepias y medusas.

La tortuga laúd (Dermochelys Coriacea) se considera de hábitos pelágicos, aunque estudios recientes de los investigadores Karen y Scott Eckert y colaboradores indican que también son abundantes en las zonas costeras, donde efectúan prolongadas inmersiones, aparentemente con la finalidad de alimentarse de organismos bentónicos. Generalmente estas tortugas integran pequeñas flotillas, alejadas de la costa, en las zonas de los frentes marinos (formados por corrientes de convergencia) o donde hay giros y surgencias. En estos lugares siempre hay grandes concentraciones de medusas (Physalia, Cyanea), crustáceos (Libiinia, Hyperia), tunicados, peces juveniles, puestas de peces y otros organismos epipelágicos de cuerpo suave, los cuales forman parte esencial de su dieta alimenticia.